Prestaciones extraordinarias.

Motor V10 de admisión atmosférica.

Basta una ligera presión del acelerador para que el motor muestre su potencia descomunal. Cinco litros de cilindrada y 507 hp son rendimientos que sólo suelen encontrarse en los vehículos de carreras. El régimen máximo alcanza el valor impresionante de 7,750 rpm, con el motor respirando poderosamente a través de las diez válvulas de mariposa. En combinación con el sistema doble Vanos de control de los árboles de levas, responde sin vacilar. El sistema electrónico de alto rendimiento con control de la corriente ionizada de detonación permite explotar plenamente la potencia del motor de admisión atmosférica.