Como un avión.

Aerodinámica del BMW M3 Sedán.

Gracias a la aerodinámica inteligente, el BMW M3 Sedán no sólo corta el aire sin esfuerzo, sino que lo dirige allí donde más se necesita. La entrada de admisión situada junto al cofre suministra aire directamente al motor V8 de régimen elevado. Las tomas laterales del faldón delantero contribuyen a enfriar el motor y el aceite de la transmisión. Además, los retrovisores exteriores aerodinámicos y el difusor trasero favorecen la estimulante dinámica del vehículo.