Regresar

 

 

La respuesta de BMW es la tecnología del hidrógeno, que ha dejado de ser una visión de futuro para convertirse en una realidad tangible.

El hidrógeno está disponible casi sin límites y, al mismo tiempo, permite crear un circuito cerrado de energía. El hidrógeno líquido se obtiene del agua por medio de la corriente solar; entra en combusitión con el oxígeno del aire y se convierte de nuevo en agua, sin residuos ni emisiones contaminantes.

Por tanto, un automóvil con motor de hidrógeno funciona casi sin contaminar. Estas ventajas únicas han alentado a los investigadores de BMW a apostar consecuentemente por el hidrógeno.